
Y mientras termino de preparar mi próxima entrevista (seguramente ya para el mes de noviembre), que estará relacionada con el mundo de la lengua española, aquí va otra entrega sobre palabras con polisemia curiosa/inusual.
Si buscamos en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), vemos que en el artículo enmendado sobre esta palabra existen seis acepciones posibles, además de la que probablemente es la más conocida: “Recipiente de vidrio o porcelana, generalmente cilíndrico y más alto que ancho.”

Inmediatamente me llama la atención que, para empezar, seguramente en América Latina (en general) se utiliza más la palabra “frasco”, en lugar de “tarro”.
También me llama la atención la segunda acepción, “cabeza humana”, que me atrevo a conjeturar que tampoco es muy usual en Latinoamérica con este sentido, donde, por otro lado, es también más común usar esta palabra como equivalente de “jarra”, tal y como se muestra en esta imagen:

Por tanto, en el DRAE se incluyen también dos expresiones en las que la palabra “tarro” se refiere a la cabeza/mente o más bien a la “cordura”, tal y como se utilizan en España:
“Comer el tarro a alguien” (Es decir, lo que en Latinoamérica seguramente es más común decir como “lavarle el cerebro a alguien”.)
“Comedura de tarro” (Significado similar al de la expresión anterior, pero además con el significado de “preocupación excesiva, obsesión”.)
Y una más en que el “tarro” tiene que ver directamente con la cabeza:
“Cabeza de tarro” (Dícese de una persona que es “necia”, que al parecer se refiere más bien al sentido de “necio” como “testarudo”. También coloquialmente referido a una persona que tiene la cabeza “grande”.)
Y por último destaco la acepción cubana relacionada con el sentido de “cuerno (prolongación ósea)”, palabra que, a su vez, cuando se utiliza en la expresión “poner los cuernos” (en este caso, “pegar los tarros”) se refiere a una infidelidad conyugal, como también se describe en el siguiente sitio web sobre refranes y vocabulario cubanos: Diccionario de argot cubano.
