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Diálogo interprofesional: expertos en lengua española (de América Latina y España) hablan sobre una lengua materna común

Posted by iveclop on December 11, 2009

Ante todo, mis disculpas por el retraso en la publicación de este artículo-entrevista (solamente en español, en vista del tema).

Pero tal vez el retraso ha venido bien, ya que ha coincidido con la semana de la presentación de la Nueva gramática de la lengua española, la cual tuvo lugar esta semana en Madrid, España (más detalles en esta página).

Sirva, pues, este diálogo interprofesional indirecto entre tres expertos en lengua española (uno de España y dos de América Latina) como homenaje personal de este blog/esta bitácora a esa nueva Gramática, que espero tener oportunidad de adquirir y estudiar en un futuro no muy lejano.

Cada uno de ellos aporta una perspectiva diferente a una misma serie de seis preguntas, cuyo objetivo era analizar algunos de los temas actuales más candentes relacionados con la lengua española.

Para obtener información general sobre sus datos biográficos y profesionales, basta con pulsar su imagen correspondiente (abajo), para acceder a una página que contiene información detallada.

Las dos expertas entrevistadas son también miembro de la Academia de la Lengua (Española) en sus respectivos países y han contribuido con el trabajo de la recién publicada Gramática.

José Martínez de Sousa no es miembro de la Real Academia (de la Lengua) Española, algo que nunca podremos entender los que trabajamos a diario con la lengua española, ya que sus libros son una referencia obligada e indispensable para llenar algunos de los vacíos o resolver algunas de las contradicciones tanto de la gramática, como de la ortotipografía de la lengua española con que a veces nos topamos al trabajar como traductores. A ver si esta modesta entrevista puede contribuir a que la RAE vuelva a plantearse su nominación o que, como mínimo, le dé el reconocimiento institucional y gubernamental que se merece.

Agradezco sincera y cálidamente a los tres que, con amabilidad espontánea, hayan accedido a responder a estas preguntas, sobre todo por haber coincidido “la fecha de entrega” de mi solicitud con el mes de fin de año, época particularmente cargada de mucha más actividad en general.

Espero que los visitantes/seguidores de este blog disfruten de su lectura tanto como yo disfruté con su preparación.

Y ya de paso, ¡FELICES FIESTAS Y UN PRÓSPERO AÑO NUEVO 2010!

  • Describa brevemente su trayectoria profesional en relación con los estudios de la lengua española.

    No tengo unos estudios regulares, puesto que para aprender nunca pisé la universidad. Sí para enseñar.

    Podría decir que aprendí aquello que necesitaba en el momento mismo en que lo necesitaba. Gracias a ello, y también a lo que aprendí en mis años escolares, dispongo de una serie de conocimientos autodidácticos sobre diversas materias lingüísticas que me permiten seguir aprendiendo y enseñar a los demás aquello que aprendí.

  • ¿Cuáles cree que son los mayores retos a los que se enfrenta la lengua española en este siglo XXI, siglo que parece ir a la zaga del ritmo desenfrenado de la tecnología?

    Mezclar lengua con tecnología es un tanto arriesgado.

    Sabemos que en los países que no investigan ni inventan la lengua siempre va por detrás de la tecnología. El español no se libra de ello. Esto se ve con claridad si consideramos que la nueva edición de la Gramática académica ha visto la luz setenta y ocho años después de la anterior, editada en 1931.

    En el camino de esta fecha a la siguiente (2009), ¿no se ha quedado nada gramatical en la cuneta? ¿Cómo se ha podido engarzar el estado de lengua de 1931 y siguientes con los del 2009?

    ¿Qué se ha hecho de todos los conocimientos generados entre ambas fechas? ¿No hubiera sido no ya conveniente, sino necesario, exponer paulatinamente a los hispanohablantes las causas por las cuales la lengua que hablaban experimentaba cambios profundos en su estructura?

    ¿Dónde queda la adopción de neologismos necesarios (piénsese en la informática, en la sociología, en las ciencias y técnicas, tan desasistidas en el DRAE y en la Gramática)?

  • ¿Real Academia (de la Lengua) Española o no? ¿Es esta institución un vehículo o un obstáculo para el desarrollo de la lengua española?

    Lo comento porque he llegado a leer en foros de Internet cosas como que dicha institución está completamente alejada de la realidad diaria —sobre todo en el caso de Latinoamérica— del idioma como ser palpitante y vivo.

    Me refiero también a cosas como el tiempo que tarda el DRAE en “aprobar” neologismos que se crean casi a diario, sobre todo los relacionados con la informática e Internet. Y eso sin olvidar, desde el punto de vista de la sociología y la igualdad de derechos, la crítica del machismo que predomina en la elección de los académicos de dicha institución.

    Buena mezcolanza…

    Yo opino que la Real Academia Española (así, sin Lengua) es una institución necesaria para cuantos hablan y escriben en español. De hecho, este tipo de instituciones las necesitan también las demás lenguas, especialmente cuando hablamos de lenguas de cultura, lenguas que tienen una literatura sólida, ahormada a lo largo de siglos.

    Decir que el inglés o el alemán no tienen una institución reguladora (académica o no) es una verdad a medias. En último extremo, una institución o una editorial, un departamento de una universidad, etcétera, se convierten en autoridades reguladoras de su propia lengua. El español, como el francés y el portugués, disponen de instituciones que se encargan de regular su lengua de manera expresa.

    Responder a la pregunta de si la Academia Española es un vehículo o un obstáculo para el desarrollo de nuestra lengua es harto complejo. Lo que sí puede decirse es que resulta fácil afirmar que es un obstáculo.

    No cabe duda de que es un vehículo, pero lo determinante es establecer si ese vehículo es en realidad un obstáculo en sí mismo. Por lo que hemos dicho antes, la Academia se convierte, de hecho, por sí misma en un obstáculo, puesto que una gramática, en los tiempos actuales, no puede tardar setenta y ocho años en ponerse al día.

    La lenta admisión de neologismos por parte de la Academia es ya un lugar común cuando se habla del tema. Pero es cierto que, en general, la Academia tarda demasiado tiempo en aceptar neologismos, especialmente informáticos e internéticos. De todos modos, es necesario no perder de vista que los neologismos de este tipo necesitan un período de aclimatación, período que a veces resulta razonable, pero que normalmente se alarga por falta de aceptación popular de las palabras o sintagmas que pugnan por un lugar al sol del uso.

    Con esto no justifico a la Academia, pero todos sabemos cuán enojoso resultaría que hoy se admitiese una palabra o frase neológicas y mañana hubiera que arrojarlas del Diccionario por falta de aceptación. No sé si siempre puede calificarse de lenta la labor académica a este respecto, pero el resultado es que la obediencia del hablante hispano a las decisiones de la Academia resulta en perjuicio de la riqueza lingüística del DRAE. Es decir, que el pez se muerde la cola.

    En cuanto al machismo en el DRAE y demás publicaciones académicas, yo no estoy convencido de que siempre tengan razón quienes lo denuncian. ¿Hace falta recordar esos disparates que resultan de la duplicación de sustantivos y adjetivos para embutir los dos géneros en una misma expresión? Cuando hablamos de los alumnos de un colegio, ¿acaso no será suficiente con expresarlo así dentro de determinado contexto, en vez de hablar de los alumnos y las alumnas hasta el agotamiento?

    ¿Son tan cortas de entendimiento las personas como para no saber que una frase como las mencionadas es válida para referirse a los dos géneros? Algo parecido les sucede a los políticos, como el anterior lendakari, cuando hablaba de los vascos y las vascas diciendo de ellos que son buenos, olvidándose de que, por coherencia, también debería decir que son buenas (los vascos y las vascas son buenos y buenas), y, por falta de un “respectivamente”, acabaría afirmando que los vascos son buenas y las vascas son buenos…

    El número de académicas, en mi opinión, no debe ser inferior, igual o superior al de los académicos (por más que esta opinión parezca una perogrullada). Lo ideal es que formen parte de la institución quienes se lo merezcan en función de las normas por las cuales se rige la admisión de académicos (si es que tales normas existen). Lo problemático es conocer cuáles son, en realidad, las normas por las que se elige a un académico, es decir, un miembro de la Academia.

    Hasta ahora la Academia ha hecho lo que le ha dado la gana, y ello se refleja en que en un momento determinado admitió a un dibujante de chistes del diario ABC, en otros a un aristócrata o a un obispo por la mera razón de serlo (en ambos casos), etcétera. Históricamente, la Academia nunca ha rendido cuentas en lo relativo a su formación. Cuando fallece un académico se elige el sustituto por cooptación, es decir, mediante el voto de los miembros de la institución. Actualmente, en el siglo XXI, esto sigue siendo así. Y no sería mala solución si por ese medio se eligiese a quien objetivamente se lo mereciera, fuese hombre o mujer, pero no es así.

  • DRAE, Panhispánico, Litterae, Fundéu, Español Urgente, universidades, colegios, etc.: ¿a qué o a quiénes se ha de tomar como referencia definitiva (“la última palabra”) a la hora de seguir unas normas o directrices claras sobre el uso correcto del idioma español?

    A este respecto, aunque la publicación de la nueva Gramática promete resolver algunas, si no todas, de las contradicciones que no en pocos casos encontramos en la bibliografía relacionada con el idioma español, es inevitable encontrarse con cuestiones tan dispares como que académicos de la lengua como Manuel Seco describan en sus libros sobre lengua y gramática a “un” como artículo indefinido y, por otro lado, en la Gramática de la lengua española (publicada por la RAE), por Emilio Alarcos Llorach, se dice que solamente se considera artículo “el/la”.

    La autoridad máxima de la lengua española corresponde a la Academia, lo haga bien o mal, se esté de acuerdo con ella o no.

    Pero la Academia, lo sabemos todos, no es perfecta ni se aproxima a ello. Es absolutamente irregular en cuanto a sus publicaciones (unas mejores que otras, algunas verdaderamente inaceptables, etcétera). En consecuencia, quienes viven de la lengua (traductores, periodistas, escritores, correctores de estilo y tipográficos, etcétera) necesitan muchas veces confirmar sus dudas con otras fuentes.

    No cabe duda de que los profesionales mencionados deben conocer profundamente las obras académicas (Ortografía, Panhispánico, DRAE, Gramática). No siendo ello suficiente para desarrollar las funciones que tienen encomendadas, es preciso conocer qué otras obras hay en el mercado, compulsarlas y adquirirlas. Lo difícil es decirle a cada profesional cuál o cuáles son las obras que mejor servicio les van a dar.

  • ¿Cree en la factibilidad de un “español internacional” (también llamado “neutro”) que resulte útil en el ámbito tecnico o formal (no coloquial), que se pueda entender “a ambas orillas del Atlántico” y que facilite la comunicación, pero que también potencie la presencia del idioma español en un medio internacional como Internet, en donde, de momento, la lengua inglesa es, por excelencia, la “lingua franca”?

    Yo no creo en la existencia de un español internacional o neutro (me refiero especialmente a un léxico neutro).

    Si así fuera, habríamos desterrado hace ya tiempo los miles de dudas e incomprensiones entre los hispanohablantes de América y España. No es así porque no puede ser así. Cada cual hereda de sus antepasados la lengua que habla, y someter a millones de personas a un cambio de la lengua que mamaron a los pechos de sus madres por otro tipo de lengua que les es ajeno no me parece un ideal lingüístico.

    La prueba está en que, a pesar de lo excelente que pueda ser y las esperanzas que despierte, el español ideal o internacional no existe. Los foros internéticos están llenos de preguntas dirigidas a quienes en cada país conocen una determinada palabra o construcción gramatical, y se descubre, a veces con sorpresa, que en cada país se usa una forma distinta o una acepción inexistente en los demás. Claro, la idea es aceptable e ilusionante, pero la realidad manda.

    Que la lengua inglesa sea la “lingua franca” en Internet es comprensible. Por ahí tengo escrito que “quien inventa designa; quien no inventa se resigna”. El mundo anglosajón, nos guste o no, encabeza la clasificación de lenguas de investigación. El resultado es el que vemos. Los países que no destinan fondos para la investigación y el desarrollo ni inventan ni se desarrollan. Las lenguas hispánicas, empezando por la misma España, ni inventan ni se desarrollan al ritmo que sería de esperar. En estas condiciones no podemos llamarnos a engaño. ¿O sí?

  • Desde su perspectiva de estudioso de la lengua española, ¿cuáles deben ser las características principales de un traductor cuya lengua terminal es el español?

    Como la de cualquier otro traductor: conocer la lengua de partida tanto como la de llegada. Y estudiar, estudiar, estudiar…

  • Describa brevemente su trayectoria profesional en relación con los estudios de la lengua española.

    Soy Miembro de Número de la Academia Argentina de Letras y Secretaria Académica de esta Corporación; Miembro Correspondiente Hispanoamericana de la Real Academia Española y Miembro de la Asociación Mexicana de Profesores de Lengua y Literatura; Doctora en Letras por la Universidad del Salvador; Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid; Profesora especializada en Castellano, Literatura y Latín; Profesora Adscripta a la cátedra de Literatura Hispanoamericana.
    Fui Jurado Lingüístico del “Premio Panhispánico de Traducción Especializada”, organizado por la Unión Latina, el Instituto Cervantes, la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI), la Fundación Española para la Ciencia y la Técnica (FECYT), la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y la Federación Española de Gremios de Editores; Miembro de Honor de la Fundación San Millán de la Cogolla (La Rioja, España).

    Soy Miembro de Honor de la Unión de Correctores de Madrid y Presidenta y Directora Académica de la Fundación Instituto Superior de Estudios Lingüísticos y Literarios LITTERAE; fundadora y directora de la Cátedra de Investigaciones Gramaticales Dra. Ofelia Kovacci, en la Universidad del Salvador; y miembro de la Comisión Interacadémica que creó la Real Academia Española para la composición de la Nueva gramática de la lengua española (en esta Comisión, es coordinadora del Área Lingüística Rioplatense).

    Escribí obras literarias y lingüísticas, entre ellas, La voz sentenciosa de Borges; Normativa Lingüística Española y Corrección de Textos; La estructura de las palabras en español; El uso de la puntuación en español; Sobre las palabras y los números; El uso del verbo y del gerundio en español; Hablar, escribir, traducir en español; La arquitectura del paratexto en los trabajos de investigación; el Diccionario de las preposiciones españolas. Norma y uso, y coautora del Diccionario de los usos correctos del español. En este momento, estoy preparando el Vademécum de la Redacción y de la Corrección para correctores y traductores.

  • ¿Cuáles cree que son los mayores retos a los que se enfrenta la lengua española en este siglo XXI, siglo que parece ir a la zaga del ritmo desenfrenado de la tecnología?

    Las palabras se enfrentan hoy con la indiferencia de los hablantes.

    No es la tecnología la que provoca regresiones lingüísticas, sino la falta de espiritualidad y de interés cultural, la carencia de valores, el vivir vertiginosamente hacia fuera en una constante búsqueda de “diversión”, palabra que hoy sostiene todos los lenguajes. Siempre les digo a mis alumnos que la mediocridad lingüística carece de paisajes espirituales.

  • ¿Real Academia (de la Lengua) Española o no? ¿Es esta institución un vehículo o un obstáculo para el desarrollo de la lengua española?

    Lo comento porque he llegado a leer en foros de Internet cosas como que dicha institución está completamente alejada de la realidad diaria —sobre todo en el caso de Latinoamérica— del idioma como ser palpitante y vivo.

    Me refiero también a cosas como el tiempo que tarda el DRAE en “aprobar” neologismos que se crean casi a diario, sobre todo los relacionados con la informática e Internet. Y eso sin olvidar, desde el punto de vista de la sociología y la igualdad de derechos, la crítica del machismo que predomina en la elección de los académicos de dicha institución.

    Los que opinan de esa manera desconocen profundamente la valiosa labor de la Real Academia Española, hoy abierta a la norma lingüística de todos los países de habla hispana y fuertemente unida a todas las Academias de la Lengua.

    Así lo corrobora el Diccionario panhispánico de dudas (2005); la Nueva gramática de la lengua española, que se presentará en diciembre, en Madrid; el Diccionario de Americanismos, que se presentará en el V Congreso Internacional de la Lengua Española, que se realizará en Chile, en marzo de 2010, y la Asociación de Academias de la Lengua Española.

    La Real Academia Española ya no trabaja sola. Sin duda, es la madre de todas las Academias, pero hoy más que nunca escucha a sus hijas y trabaja con ellas fervorosamente.

    La aprobación de neologismos no es tarea simple que pueda llevarse a cabo de un día para otro. Requiere tiempo y estudio. Luego, se aprobarán o no.

    De cualquier modo, ya desde 1970 varios términos informáticos quedaron registrados en el Diccionario académico: computador, ordenador, cederrón, módem, hipertexto, cursor, programar, interfaz, disco, disquete, disquetera, formatear, formateo, ratón, antivirus, base de datos, biochip, chip, colgar, digitar, digitalizar, editar, escáner, escanear, navegar, el prefijo ciber-, tabular, entre otros.

  • DRAE, Panhispánico, Litterae, Fundéu, Español Urgente, universidades, colegios, etc.: ¿a qué o a quiénes se ha de tomar como referencia definitiva (“la última palabra”) a la hora de seguir unas normas o directrices claras sobre el uso correcto del idioma español?

    A este respecto, aunque la publicación de la nueva Gramática promete resolver algunas, si no todas, de las contradicciones que no en pocos casos encontramos en la bibliografía relacionada con el idioma español, es inevitable encontrarse con cuestiones tan dispares como que académicos de la lengua como Manuel Seco describan en sus libros sobre lengua y gramática a “un” como artículo indefinido y, por otro lado, en la Gramática de la lengua española (publicada por la RAE), por Emilio Alarcos Llorach, se dice que solamente se considera artículo “el/la”.

    A partir de 2005, el Diccionario panhispánico de dudas, obra de todas las Academias, es la guía normativa de los países de habla española, pero no se dejan a un lado las normas lingüísticas propias de cada país.

    Hay una norma culta argentina, chilena, uruguaya, paraguaya, colombiana, peruana, boliviana, ecuatoriana, venezolana, española. La autoridad lingüística se reparte, pues, entre veintidós Academias que trabajan sin detenerse por la lengua española.

    Respecto de “un”, la gramática tradicional lo llama “artículo indefinido” o “indeterminado”, y otras gramáticas, como la funcional de don Emilio Alarcos Llorach, no lo consideran así. Todo depende de las corrientes gramaticales. La Nueva gramática de la lengua española sigue en este tema la tradición.

  • ¿Cree en la factibilidad de un “español internacional” (también llamado “neutro”) que resulte útil en el ámbito tecnico o formal (no coloquial), que se pueda entender “a ambas orillas del Atlántico” y que facilite la comunicación, pero que también potencie la presencia del idioma español en un medio internacional como Internet, en donde, de momento, la lengua inglesa es, por excelencia, la “lingua franca”?

    Creo que existen más palabras comunes a todos los países hispanos de las que imaginamos.

    De hecho, cuando dialogamos, nos entendemos muy bien. Además, la globalización nos ha acercado enormemente. Expresiones mexicanas y colombianas han comenzado a usarse en la Argentina. Los niños de mi país, por ejemplo, cuando juegan, abandonan el voseo y se tutean por influencia de los dibujos animados televisivos que provienen de otros países hispanoamericanos.

    Creo en la existencia del español, lengua fuerte, que está en nuestra sangre y recorre las venas de todos los países que lo gozan. El español es ya lengua internacional, no solo por los que lo hablan, sino también por los que lo estudian y lo prefieren a otras lenguas. Decía don Miguel de Unamuno: “La sangre de mi espíritu es mi lengua, y mi patria es allí donde resuena”.

  • Desde su perspectiva de estudiosa de la lengua española, ¿cuáles deben ser las características principales de un traductor cuya lengua terminal es el español?

    El traductor que trabaja con el español debe estudiar siempre, es decir, debe estar actualizado todos los días respecto de la normativa lingüística y de la gramática. Puede conocer muy bien la lengua fuente (inglés, francés, alemán, italiano, chino, etc.), pero tiene que saber aún mejor la lengua de destino, sobre todo si es la materna.

    En torno a la lengua, no cabe la pasividad, no todo vale. La lengua no es una verdad a distancia. Es una verdad de hoy, de ahora, a la que siempre debe llegarle su tiempo. Goethe decía que no había nada más espantoso que la ignorancia activa. Esa ignorancia es la que cargan quienes creen saber lo que no saben e, incluso, enseñan mal lo que no saben porque nunca se han preocupado por estudiar.

    Por lo tanto, el traductor debe sentirse apasionadamente activo para no dejar de instruirse, siempre alerta, porque saber hablar y escribir bien, saber de qué habla y sobre qué escribe, saber traducir y traducirse, hacerse entender y entender naturalmente a los demás, significa que ha comprendido por fin —como bien decía el pensador Émile Cioran— que vivimos en una lengua.

    Nuestra lengua nos da vida, nos concede la condición de hombres libres y, a través de sus normas, nos forma en la armonía, la coherencia y la precisión.

  • Describa brevemente su trayectoria profesional en relación con los estudios de la lengua española.

    Profesora de Español (Capítulo de honor Sigma Lambda), por la Universidad de Panamá.

    Cursos de postgrado (doctorado): Universidad Complutense de Madrid (especialización en Literatura Hispanoamericana).

    Profesora de Educación Media (colegio público Instituto Fermín Naudeau); profesora en la Universidad Santa María La Antigua de Panamá; profesora en la Universidad de Panamá; Directora de Cultura de la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Panamá; Asesora de Cultura de la Universidad de Panamá y de la Fundación Biblioteca Nacional de Panamá.

    Académica de Número de la Academia Panameña de la Lengua y Correspondiente de la Real Academia Española desde 2003, cargo que alterno con la promoción de la cultura de mi país y la crítica literaria.

    Actualmente, Miembro del Pen Club de Panamá; de la Fundación Pro-Biblioteca Nacional; del Círculo Lingüístico de Panamá (CILPAN).

    He publicado más de 50 artículos en publicaciones tales como: el periódico La Estrella de Panamá y La Prensa, así como las revistas El Búho, Imagen, Viaje, entre otras; al igual que poemas en La Estrella de Panamá. Escribo, desde 1999, la columna mensual Hablemos sobre Libros en la revista Ellas (diario La Prensa).

    Entre mis ensayos cabe citar: “Lo mítico y lo simbólico imbricado en la realidad, la ilusión ficcional de El Ahogado” (Revista Iberoamericana, Universidad de Pittsburgh, 2001) y “La novela panameña, una historia novelada” (2003).

    Libro de Ensayo: Neruda y la mujer (Panamá, 1993).

    Novela: La envidia es color de arsénico (Alfaguara, Panamá, 2004).

    Testimonio sobre por qué soy apasionada de la lengua:

    Cuando, luego de terminar la escuela primaria, mi madre me iba a matricular en un colegio de monjas muy importante, [mi] maestra le sugirió que me inscribiera en [otro colegio privado], [pues] dijo que allí le daban importancia al uso correcto del idioma y en mi caso le parecía vital. Creo que eso fue definitivo en mi vida.

  • ¿Cuáles cree que son los mayores retos a los que se enfrenta la lengua española en este siglo XXI, siglo que parece ir a la zaga del ritmo desenfrenado de la tecnología?

    La lengua española enfrenta el reto de ser la segunda lengua en Estados Unidos, uno de los países de mayor adelanto tecnológico, pero lo está superando con creces. Los hispanohablantes, a pesar del espanglish, la primera lengua que tienen que aprender es la suya.

    En cuanto a la tecnología, también los profesores cultos [intentan ayudar] a que [no se extienda] el problema de no contar de inmediato con el nombre de la novedad, ya sea objeto o término, cibernética. Por supuesto partamos de la premisa de que cultura significa dominar primero tu lengua y luego las demás que adquieras. A mis estudiantes les pido que digan, por ejemplo, en lugar de página “web”, portal, entre otras palabras inglesas. No es asunto de un día, sino de entender qué significa realmente ser una persona culta.

  • ¿Real Academia (de la Lengua) Española o no? ¿Es esta institución un vehículo o un obstáculo para el desarrollo de la lengua española?

    Lo comento porque he llegado a leer en foros de Internet cosas como que dicha institución está completamente alejada de la realidad diaria —sobre todo en el caso de Latinoamérica— del idioma como ser palpitante y vivo.

    Me refiero también a cosas como el tiempo que tarda el DRAE en “aprobar” neologismos que se crean casi a diario, sobre todo los relacionados con la informática e Internet. Y eso sin olvidar, desde el punto de vista de la sociología y la igualdad de derechos, la crítica del machismo que predomina en la elección de los académicos de dicha institución.

    Por supuesto que es un vehículo. Protege la lengua que habla el pueblo.

    Un panameño se entiende perfectamente con cualquier hispanohablante, sea cual sea su país.

    No ocurre así en otras lenguas; el inglés que habla un texano, no es el mismo que usa un oriundo de Washington. Y tomando como ejemplo el cantonés, en un mercado de Beijing podremos encontrar por lo menos 15 dialectos de esa lengua; es decir, no se entienden los unos con los otros a pesar de hablar el mismo idioma.

    Eso se debe a que no existe una academia que recoja el decir del pueblo y lo norme. Y no solo se trata de ello, sino de indicar qué es correcto según la norma y qué no. El tiempo que tarda en “aprobar”, como dice usted, un neologismo, no es [la Academia] la que tarda, sino el pueblo culto.

    Y recuerde que las personas cultas de cualquier país hablan correctamente su lengua. Saben que se debe aceptar un neologismo si no tiene equivalente en su lengua. Si lo tiene, ¿por qué utilizar el de otra?, cuando, a veces, el suyo tiene un sonido más apropiado y le dice más a sus sentimientos, historia, conocimientos, puntos de vista, costumbres.

    Y no olvidemos que los usos casi nunca son permanentes. Por lo general, no se introducen realmente en la lengua por varias razones. Por ejemplo, sus usuarios pertenecen a un grupo generacional específico y sus neologismos no encuentran cabida en la mayoría de la población culta.

  • DRAE, Panhispánico, Litterae, Fundéu, Español Urgente, universidades, colegios, etc.: ¿a qué o a quiénes se ha de tomar como referencia definitiva (“la última palabra”) a la hora de seguir unas normas o directrices claras sobre el uso correcto del idioma español?

    A este respecto, aunque la publicación de la nueva Gramática promete resolver algunas, si no todas, de las contradicciones que no en pocos casos encontramos en la bibliografía relacionada con el idioma español, es inevitable encontrarse con cuestiones tan dispares como que académicos de la lengua como Manuel Seco describan en sus libros sobre lengua y gramática a “un” como artículo indefinido y, por otro lado, en la Gramática de la lengua española (publicada por la RAE), por Emilio Alarcos Llorach, se dice que solamente se considera artículo “el/la”.

    El DRAE es el diccionario básico y pronto se publicará una nueva edición. El Panhispánico es un diccionario esencial por el momento, se hizo y su tamaño lo [convierte en] una [alternativa] práctica mientras sale la próxima edición del DRAE.

    El idioma es un elemento vivo de la cultura, pero no existiría la cultura propia, la de cada pueblo, que incluye evidentemente la lengua, si las influencias de lenguas ajenas se hubiesen adoptado simplemente por ser novedosas o pertenecer a la tecnología, sin tomar en cuenta nuestra propia cultura lingüística. Por ejemplo, [Álex] Grijelmo da buenos ejemplos de ello.

    El hecho de que Manuel Seco defina a “un” como artículo definido y Alarcos Llorach considera a “el” y “la” artículos es por supuesto motivo de grandes dudas, pero esencialmente debemos regirnos por lo que diga la RAE. Sin embargo, estoy segura de que ambivalencias como estas y otras serán solventadas en la Nueva gramática que se presentará en la sede de la Real Academia en diciembre de este año.

  • ¿Cree en la factibilidad de un “español internacional” (también llamado “neutro”) que resulte útil en el ámbito tecnico o formal (no coloquial), que se pueda entender “a ambas orillas del Atlántico” y que facilite la comunicación, pero que también potencie la presencia del idioma español en un medio internacional como Internet, en donde, de momento, la lengua inglesa es, por excelencia, la “lingua franca”?

    Como respondí en la respuesta 3, creo que por contar con la RAE, los hispanohablantes ya tenemos esa ventaja. El español se entiende a ambas orillas del Atlántico, como menciona usted, y aún más allá.

    El inglés es el idioma del comercio, de la diplomacia, porque así lo han determinado factores históricos y políticos conocidos. Pero eso no significa que tengamos que adoptarlo como primera lengua. No entiendo qué significa “lingua franca” en el caso de este idioma, cuando en cuanto a los llamados “slangs” [argot], ese vocabulario de exabruptos, informal y arbitrario que emplean algunos angloparlantes, y no siempre los más letrados, no ayuda precisamente al mejor entendimiento entre usuarios, ni siquiera de un mismo país como es E.E. U.U., y muchísimo menos entre dos o más países (obsérvese las diferencias entre la propia Inglaterra y ellos).

  • Desde su perspectiva de estudiosa de la lengua española, ¿cuáles deben ser las características principales de un traductor cuya lengua terminal es el español?

    Creo que no solo un traductor, pero por supuesto especialmente este, sino cualquier hablante debe, ante todo, dominar muy bien su lengua materna.

    De más está decir que en la medida en que domine las otras tendrá más posibilidades de éxito en su carrera, pero insisto en que debe dominar primero su propia lengua.

    No entiendo el afán de algunas personas en defender la universalización del inglés, primero porque no le hace falta defensa, y segundo porque los angloparlantes parecen no plantearse ninguna duda si emplear o no palabras en español cuyo equivalente existe en inglés. ¿Por qué lo hemos de hacer nosotros, si no es para nada necesario?

    Las personas cultas deben dominar todas las lenguas que les sean posibles, pero tienen la obligación de hablar correctamente la suya, sin lugar a dudas. En ella sienten, aman (cualquier ser humano cuando está enfermo y con dolor se queja en su propio idioma, cuando siente intensamente también…, creo que eso debería enseñarnos algo).

    Conocer el espíritu de la lengua para no alejarse de él y provocar textos alejados de la idiosincrasia del español, según la región donde se hable, pero conservando también el espíritu universal y panhispánico de nuestra lengua. No ser purista acérrimo, pero tampoco ser muy permisivo, en el sentido de traducir a la ligera y sin propiedad.

    Cuidarse de los falsos amigos, que son una cáscara en el camino de cualquier traductor que no esté prevenido. Hacer hincapié en la corrección ortográfica, en la propiedad semántica y en el apego a la verdad del autor que escribió en su lengua materna, de modo que se diga lo que el texto original dice y no lo que el traductor quiere o cree interpretar.

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    A la caza de palabras con significado inusual (3): tarro

    Posted by iveclop on October 9, 2009

    tarros

    Y mientras termino de preparar mi próxima entrevista (seguramente ya para el mes de noviembre), que estará relacionada con el mundo de la lengua española, aquí va otra entrega sobre palabras con polisemia curiosa/inusual.

    Si buscamos en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española), vemos que en el artículo enmendado sobre esta palabra existen seis acepciones posibles, además de la que probablemente es la más conocida: “Recipiente de vidrio o porcelana, generalmente cilíndrico y más alto que ancho.”

    drae-tarro

    Inmediatamente me llama la atención que, para empezar, seguramente en América Latina (en general) se utiliza más la palabra “frasco”, en lugar de “tarro”.

    También me llama la atención la segunda acepción, “cabeza humana”, que me atrevo a conjeturar que tampoco es muy usual en Latinoamérica con este sentido, donde, por otro lado, es también más común usar esta palabra como equivalente de “jarra”, tal y como se muestra en esta imagen:

    tarro

    Por tanto, en el DRAE se incluyen también dos expresiones en las que la palabra “tarro” se refiere a la cabeza/mente o más bien a la “cordura”, tal y como se utilizan en España:

    “Comer el tarro a alguien” (Es decir, lo que en Latinoamérica seguramente es más común decir como “lavarle el cerebro a alguien”.)

    “Comedura de tarro” (Significado similar al de la expresión anterior, pero además con el significado de “preocupación excesiva, obsesión”.)

    Y una más en que el “tarro” tiene que ver directamente con la cabeza:

    “Cabeza de tarro” (Dícese de una persona que es “necia”, que al parecer se refiere más bien al sentido de “necio” como “testarudo”. También coloquialmente referido a una persona que tiene la cabeza “grande”.)

    Y por último destaco la acepción cubana relacionada con el sentido de “cuerno (prolongación ósea)”, palabra que, a su vez, cuando se utiliza en la expresión “poner los cuernos” (en este caso, “pegar los tarros”) se refiere a una infidelidad conyugal, como también se describe en el siguiente sitio web sobre refranes y vocabulario cubanos: Diccionario de argot cubano.

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    A la caza de palabras con significado inusual (2): piloto

    Posted by iveclop on January 23, 2009

    Y sigo con otra palabra relacionada con el mundo de la aviación o más bien de los vuelos.

    La polisemia de las palabras es un microcosmos lingüística y semióticamente fascinante, pues en algunos casos los distintos significados de una misma palabra no parecen responder a ninguna lógica concreta, incluso si nos remitimos a las raíces etimológicas de la palabra.

    Por ejemplo, tras buscar la palabra “piloto” para una traducción, el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) incluye un cubanismo de dicha palabra. Al parecer, cuando en Cuba se utiliza “piloto” como adjetivo del sustantivo “farmacia” significa “de guardia”. Es decir, “farmacia piloto” significa “farmacia de guardia”.

    Sin embargo, al comentarle esto a un colega cubano me aclara que en la Cuba actual (al menos hasta el momento en que escribo este comentario), de racionamiento y escasez de productos, una “farmacia piloto” es en realidad una farmacia que está abierta las 24 horas y que generalmente está mejor abastecida que las demás farmacias. El siguiente texto, de un organismo gubernamental cubano, parece reflejar dicho matiz:

    Así lo constató Radiobaracoa.cu en un rápido recorrido por las calles de la Ciudad Primada, en el que escuchó decir a Nellis Turro Urgellés, trabajadora de la farmacia piloto, sentirse identificada con las palabras de Raúl [Castro].

    Una acepción parecida en la que el sustantivo “piloto” se utiliza en aposición de otro sustantivo y por tanto funciona como adjetivo es la de uso más común en España con el significado de “modelo o prototipo”. Es decir, si se habla de, por ejemplo, un “piso piloto”, esto se refiere a un “modelo de apartamento” que se suele montar en un proyecto de construcción de viviendas, con el fin de que los potenciales compradores se hagan una idea de qué aspecto tendrán los apartamentos (pisos) terminados.

    Pero es que además de los dos significados previamente mencionados, el DRAE incluye también un argentinismo, esta vez con significado de sustantivo referido a una “gabardina” o un “impermeable”. Para más información al respecto, véase la correspondiente definición incluida en el interesante Diccionario Argentino-Castellano.

    Esta palabra tiene además otros significados, pero he querido resaltar los que más llaman la atención por ser localismos.

    En resumen, que la imagen de varonil y avezado héroe de la aviación de Tom Cruise en “Top Gun” no es para nada la única que evoca la palabra “piloto” en español…

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    Inter-professional Dialogue: Panama Canal Translation Office | Diálogo interprofesional: Oficina de Traducción del Canal de Panamá

    Posted by iveclop on January 8, 2009

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    Esta vez mi interés en “dialogar” con otros profesionales relacionados con la traducción me llevó a la Oficina de Comunicación Corporativa de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), para conversar con Ana Ramona Castillo, traductora e intérprete que forma parte del equipo de apoyo logístico y lingüístico de dicha oficina.

    A pesar de la lluvia torrencial, a través de la ventana del despacho de Ana Ramona entra suficiente luminosidad para sentirnos protegidas de la oscuridad que causa el aguacero y enseguida nos sentamos a conversar cómodamente y relajadas.

    ¿Cuántos años lleva trabajando como traductora e intérprete de la ACP?

    En general llevo 11 años, parte de los cuales trabajé bajo la antigua administración estadounidense del canal, hasta que el 31 de diciembre de 1999 el canal pasó completamente a manos de los panameños. Una de las cosas de las que más me enorgullezco de mi trayectoria profesional en el canal es que me tocó trabajar como intérprete durante la ceremonia de traspaso de la administración, momento que viví con mucha emoción, pues obviamente era un hito crucial en la historia tanto de Panamá, como de Estados Unidos.

    ¿Qué responsabilidades tiene la sección lingüística de la Oficina de Comunicación Corporativa?

    Nuestro Equipo de Traducción es responsable de proveer servicios de traducción e interpretación a toda la organización. Nosotros traducimos diversos tipos de documentos que se manejan en la ACP que requieren traducción, desde licitaciones, documentos legales, manuales, especificaciones técnicas, hasta el propio contenido del sitio web de la ACP.

    Durante la anterior administración estadounidense del canal la mayoría de la traducción de dicho material la realizábamos internamente, pero actualmente solamente somos tres, ya que algunas compañeras se jubilaron y con la reorganización del Canal, la Sección Técnica de Idiomas se eliminó.

    Sin embargo, la función de traducción e interpretación se mantiene bajo la Unidad de Apoyo Logístico y nosotros seguimos traduciendo y brindando servicios de interpretación para toda la organización. Como apoyo de nuestro trabajo contamos con traductores externos quienes son contratados según el volumen, la premura con que se requiere dicha traducción y el grado de confidencialidad de los documentos. Cuando se trata de documentos cuya confidencialidad no permite la externalización, nuestro equipo se encarga de llevar a cabo la traducción. Además realizamos la revisión de las traducciones hechas por contratistas si se trata de los idiomas principales en que trabajamos internamente.

    ¿Qué preparación académica y profesional tiene el equipo lingüístico encargado de las traducciones?

    Actualmente soy la única con preparación como traductora e intérprete concretamente. Me licencié como traductora e intérprete y especialista en literatura comparada en los idiomas español, inglés, portugués y minoritariamente alemán, en la Universidade Federal do Rio Grande do Sul, en Porto Alegre, Brasil. Las otras compañeras se han licenciado en estudios universitarios relacionados con economía, administración de empresas, periodismo y comunicación, respectivamente. Las personas que integran el Equipo de Traducción cuentan con muchos años de experiencia laboral en el Canal.

    ¿Qué particularidades tiene la traducción de la documentación de la ACP?

    Desde el punto de vista lingüístico, fundamentalmente traducimos del inglés al español, pero también a la inversa, ya que a pesar de que la lengua oficial de Panamá es el español, el inglés ha sido y es la “lingua franca” del canal, al igual que ocurre en el ámbito de la aviación, por ejemplo.

    También podemos decir que existe una terminología exclusiva del Canal de Panamá, que va más allá de lo meramente marítimo. Es decir, algunas de las máquinas/herramientas o de los procesos técnicos del canal no existen en ningún otro entorno técnico del mundo. Por ejemplo, en el caso del canal, el término inglés “linehandler” se refiere concretamente a la persona llamada “pasacables” que maneja las sogas, cabos y cables que emplean las locomotoras y remolcadores para asistir a los buques en tránsito por el Canal.

    ¿Cómo se mantiene la uniformidad de dicha terminología?

    Usamos una base de datos terminológica (en formato DOS básico) llamada “Seeker Word”, cuyo icono es una zorra y por eso entre nosotros coloquialmente la llamamos “la zorra”. Esta base de datos contiene toda la terminología especializada del canal, de inglés a español y viceversa, que se ha ido acumulando a lo largo de los años de existencia del canal.

    ¿Utilizan algún programa de traducción automática o de memorias de traducción?

    No, hasta el momento no, si bien en algún momento se intentó incorporar el uso de Trados. En realidad los recursos tanto humanos, como técnicos asignados a nuestra sección han ido menguando desde que se redujo significativamente el personal de la oficina, así que en realidad tendríamos primero que contar con más recursos de presupuesto para poder plantearnos la automatización parcial o total de la documentación que traducimos. Ocurre lo mismo con la adquisición de bibliografía lingüística de referencia, ya que hubo una época en que teníamos recursos suficientes para actualizar anualmente dicha bibliografía y ahora tenemos que recurrir a la biblioteca del canal para dicha adquisición.

    ¿Por qué realizan también labores de interpretación?

    Mayoritariamente en el caso de incidentes o actividades relacionadas con el funcionamiento del canal. Por ejemplo, si se produce un accidente durante el desplazamiento de los barcos a través de las esclusas, tenemos que acudir inmediatamente para establecer una comunicación fluida que permita un seguimiento legal del incidente.

    Pero en los últimos años también ha aumentado la publicidad del canal, lo cual significa que se organizan congresos marítimos o eventos internacionales relacionados con el canal o en los que se invitan a expositores internacionales que requieren intérpretes con conocimiento adecuado de la terminología marítima.

    This time my interest in having a “dialogue” with other professionals related to translation took me to the Office of Corporate Communication of the Panama Canal Authority (ACP), for a chat with Ana Ramona Castillo, translator and interpreter who is part of the logistical and linguistic [translation] support team of the said office.

    In spite of the heavy rain, we get plenty of brightness through Ana Ramona’s office window and this makes us feel protected enough from the darkness caused by the downpour, so we immediately start to chat comfortably and relaxed.

    How long have you worked as a translator and interpreter of the ACP?

    I’ve been working here in general for 11 years, partly under the previous American canal administration, until December 31, 1999, when the canal administration was completely transferred to the Panamanian government. One of the things I am particularly proud of in terms of my professional career here in the canal is that I had to work as an interpreter during the canal administration transfer ceremony, a moment I lived with a lot of excitement, because it was obviously a historical milestone both for Panama and the USA.

    What are the responsibilities of the linguistic section of the Office of Corporate Communication?

    Our Translation Team is responsible for providing translation and interpretation services to the whole canal organization. We translate different kinds of documents that are handled here at the ACP, and which require translation. They range from tender-related documentation, to legal documents, manuals, technical specifications, to the text contents of the ACP website itself.

    During the previous American canal administration most of the translation work of the said documentation was carried out internally, but currently we are a team of only three workers, because some of the previous colleagues have retired and with the recent re-organization of the canal staff, the Technical Translation Section was eliminated.

    However, the translation and interpretation services are included under the Logistical Support Unit, and our current [reduced] team is still offering translation and interpretation services to the canal organization. We get additional staff support by hiring external translators, who are employed according to the volume, deadline and confidentiality conditions of the documents to be translated. If there are any confidentiality issues involved, our team is in charge of carrying out the translation. Furthermore, we also carry out the proofreading/edition of those translations delivered by outsourcers if they are in the main languages we can handle internally.

    What academic and professional profile has the linguistic team in charge of translations?

    Currently I am the only one who has specifically studied translation and interpretation. I got a B.A. in Translation and Interpretation, as well as Comparative Literature, in Spanish, English, Portuguese (with a minor in German) from the Universidade Federal do Rio Grande do Sul, in Porto Alegre, Brazil. My other colleagues have an Economics, Journalism and Communication background, respectively. All members of our internal translation team have many years of experience in the canal.

    What are some of the specific characteristics of the ACP documentation translation?

    From the linguistic point of view, we basically translate from English to Spanish, but also the other way around, because, even though Spanish is the official language of Panama, English is and has been the “lingua franca” of the canal, just as it happens, for example, in the aviation industry.

    We can also say that there is an exclusive Panama Canal terminology, which goes beyond the mere maritime jargon. That is, some of the machines/tools or technical processes of the canal do not exist in any other technical environment of the world. For example, when referred to the Panama Canal, the English term “linehandler” refers specifically to the person (in Spanish called “pasacables”) who handles the ropes and cables used by locomotives and tugboats when assisting ships in transit through the canal.

    How do you keep terminological consistency?

    We use a terminological database (in basic DOS format) called “Seeker Word”, whose icon is a fox, and that is why among ourselves at the office we colloquially [jokingly] call it “the vixen.” This database contains all the specialized canal terminology, from English to Spanish and vice versa, which has been accumulated throughout the years of existence of the canal.

    Do you use any translation automation software, such as Machine Translation or Translation Memory?

    No, to date we don’t, though at some point we tried to incorporate the use of Trados. The thing is, both human resources, as well as technical resources assigned to our section, have been undergoing a reduction since our personnel was significantly reduced, so we would first have to get enough budget resources in order to consider the partial or full automation of the translation of our documentation. It happens the same with the acquisition of linguistic-related bibliography, because there was a time when we had enough resources to update this bibliography every year and now we have to rely on the canal library in order to get any extra bibliography.

    Why does your office also include interpretation services?

    Mostly in case of incidents or activities related to the overall canal operation. For example, if there is an accident during the transit of one of the ships through the locks, we [interpreters] have to be there immediately in order to establish a fluent communication channel that allows a legal follow-up of the incident.

    But in the latest years the Panama Canal advertisement has increased, which means that maritime-related conferences or events are being organized, where international exhibitors or participants require interpreters with an appropriate knowledge of maritime terminology.

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    A la caza de palabras con significado inusual (1): alunizaje

    Posted by iveclop on November 3, 2008

    Inicio esta serie (de momento en español solamente) con una palabra que aparece en una noticia del periódico español El País (véase este enlace):

    Los 17 robos con fuerza que se les atribuyen consistían bien en alunizajes -de concesionarios de coches, bares y restaurantes, perfumerías, farmacias…-, bien en asaltos a repartidores accediendo con fuerza, o cometidos al descuido de la carga de camiones o furgonetas. Los delitos de lesiones fueron perpetrados contra las víctimas de sus robos en aquellos casos en que eran sorprendidos o se les dificultaba la huida. Y los daños eran causados normalmente contra otros vehículos o mobiliario urbano en el escenario de sus asaltos.

    Pero podemos encontrar varios ejemplos del uso de la palabra “alunizaje” en el contexto de crónicas policiales: http://www.google.com/search?hl=es&q=%22alunizaje%22%2B%22polic%C3%ADa%22&lr=

    Es decir, en la jerga policial y periodística de España lo de “alunizaje” se refiere a la “rotura de la luna” (siendo la “luna” el vidrio) del escaparate de un local comercial (por ejemplo, una tienda) mediante el choque de un auto con el fin de robar.

    Y yo que pensaba que se trataba de sofisticados criminales que habían logrado aterrizar en la luna…

    De momento este significado de “alunizaje” no aparece incluido en la versión de Internet del DRAE (Diccionario de la Real Academia Española).

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